HABLEMOS DE DINERO

Podríamos decir que el dinero es como la salud. Estamos preocupados por él en la medida que no lo tenemos.

Aunque mucho de lo que voy a decir a cerca del dinero tú ya lo sabes, es importante que nos recordemos a nosotros mismos qué es el dinero, cuánto es suficiente y cómo ganar la cantidad de dinero que necesitas para vivir como quieres vivir ahora y en el futuro.

Empecemos por eliminar de una ves por todas el mito de que el dinero es malo o que no tiene importancia. El dinero no es malo y es importante. Yo diría, vitalmente importante por lo que nos provee: alimento, ropa, techo, educación, etc…. Es absurdo no considerar al dinero como algo importante. Nada podrá tomar el lugar del dinero en el área en la que funciona. Seguramente habrás oído decir que el dinero no trae la felicidad. Yo pienso que el dinero ha traído mucha más felicidad que la pobreza. El dinero es tener un hogar cómodo, es tener hijos saludables, es tener una educación, es un medio para poder ayudar a quien más lo necesita.

No quiero decir con esto que el amontonar riqueza es lo importante, lo que quiero decir es que el dinero es importante.

El dinero es la cosecha de nuestra producción, es lo que recibimos a cambio de nuestro trabajo como personas y es lo que podemos utilizar para obtener el producto o servicio de otros.

Vamos a verlo de este modo: un diamante es mucho más valioso que un pedazo de carbón, sin embargo el diamante fue un pedazo de carbón. Así como un pedazo de carbón puede ser transformado en una de las gemas más preciadas y valiosas del mundo, un ser humano puede aumentar su valor en lo que hace para el mundo.

Recuerda esta fórmula:

“La cantidad de dinero que recibimos siempre será proporcional a la demanda por lo que hacemos, nuestra habilidad para hacerlo y la dificultad de remplazarnos.” Earl Nightingale.

Un ser humano con especialidad (habilidades especiales) vale mas dinero en nuestra economía que un ser humano sin especialidad y que puede ser fácilmente reemplazado. Esto no quiere decir que una persona vale más que otra como seres humanos, su valor como seres humanos es el mismo. Te recuerdo que en este escrito estoy hablando de dinero.

El portero de un edificio es tan importante como ser humano que un cirujano cardiólogo, sin embargo la cantidad de dinero que ganarán será proporcional a la demanda de lo que hacen, su habilidad de hacerlo y a la dificultad de remplazarlos.

La siguiente información ya tiene mucho tiempo, es vieja pero sigue dando de que hablar. A la edad de 65 años (edad del retiro), en los EEUU: el 1% de las personas son ricas, el 4% tienen libertad financiera, 34% ya han muerto, 54% viven de una pensión que no es suficiente o de la caridad o de ayuda familiar y el 7% sigue trabajando y lo hará hasta los 75 años de edad.

 Ya hablamos en un artículo anterior sobre metas. En este caso te platico de las metas económicas que debemos plantearnos según los expertos en este tema:

  • Ingreso Anual que deseas ganar ahora y en un futuro.
  • Cantidad que queremos tener en una cuenta de ahorro o inversiones.

El error es no decidir sobre estas 2 cantidades. Lo dejan a la suerte. Hay que apuntarlas en una tarjeta y repasarlas todos los días. Se dice que solo el 5% de las personas define la cantidad de dinero que quiere ganar y luego crece como personas hasta lograr el ingreso. Con esto serás automáticamente parte del 5% de la estadística mencionada.

Hay 2 tipos de personas respecto al dinero.

Las que limitan sus deseos para que quepan en su ingreso actual y los que hacen que sus ingresos se ajusten a sus deseos, que son la minoría. ¿Cuál es mejor para ti? Tú tienes que decidir.

Benjamín Franklin afirmó que el camino a la prosperidad radica en aumentar nuestros ingresos o disminuir nuestros deseos. Cualquiera de las 2 funciona. Considero que el camino más rápido es hacer las dos cosas a la ves.

Cuando escribas la cantidad que quieres ganar promedio anualmente, pregúntate lo siguiente: ¿quién en mi industria, haciendo lo que yo hago, está ganando lo que quiero ganar? Con esto te puedes dar una idea de lo que tienes que hacer para tenerlo. Es decir, toma el modelo.

Muchas de las personas económicamente exitosas hoy, empezaron igual o más abajo que cualquier otra y decidieron escalar hasta la cima. Si no encuentras un modelo a seguir, elige ser ese líder que pueda guiar a los demás en este sentido.

Recuerda bien esto y tendrás todo lo que quieras ser, hacer y tener:  No es el trabajo, es la persona. No es tu circunstancia presente la que cuenta, es lo que decidas alcanzar, lo cual debe ser importante para ti. No son los recursos, es la falta de intención por lograr lo que nos proponemos. El único límite en tus ingresos eres tú, es tu creencia.

Todo lo que necesitas es un plan, un mapa que te guíe y el valor de emprender el camino, sabiendo de antemano que habrán tropiezos y también sabiendo que en esta vida nada puede obstruir el paso de un plan soportado por la persistencia, determinación y enfoque.

Teniendo la cantidad escrita, dedica una porción de tiempo al día pensando en formas de cómo aumentar tu servicio sabiendo que eso es lo que tienes que hacer, pensar en ideas.

Al tener metas por escrito, desarrollas lo que se llama fe. Te empezaras a tornar en lo que muchos llaman “afortunado”. Empezarás a tener buenas ideas, inspiración. Te interesarás mucho más por lo que haces y verás oportunidades que antes no veías en tu trabajo o negocio. Pronto descubrirás que ya no eres la misma persona. Serás inspiración para otros.

Ten fe en ti mismo y en que alcanzaras todas tus metas!

El dinero, así como la felicidad es un efecto, es el resultado de una causa. El dinero es tu siervo, es un nutrimento con el cual podemos vivir mejor.

Demasiado énfasis en el dinero, invierte los papeles, tú te conviertes en el siervo y el dinero en el amo.

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